Mercados de la Despensa de Málaga :: Gastronomía de Málaga
Ya en Málaga, naturalmente.
A todos aquellos que nos decíais que os daba pereza ir desde Málaga capital hasta Pizarra, Coín, la Estación de Cártama o Alhaurín el Grande para comprar en los mercadillos de fruta y verdura que organiza Guadalhorce Ecológico, os diremos que ya se han acabado las excusas porque el segundo domingo de cada mes tendrá lugar uno de ellos en Calle Cervantes, al ladito justo de la Plaza de Toros. Nosotros nos hemos dado una vuelta hoy por allí.
Apostar por lo local. No nos cansaremos de repetir esta frase por muchísimas razones: la cercanía con los productores, la recuperación de variedades, la seguridad que ofrece comerte al mediodía algo que se recogió de la tierra ayer por la tarde, el ahorro de combustible que representa que los pepinos que echas en tu gazpacho no han venido en camión desde el sur de Francia o, en definitiva, porque nos caen bien los tipos que deciden no vender su recolecta a un mayorista que mete los productos en cámaras frigoríficas y espera a que suba la demanda del mercado para especular con los precios. El mercadillo es algo distinto que combina elementos tan atrayentes como son la fe que solemos tener en la frutería de nuestro barrio con la extensa oferta que nos hemos acostumbrado a encontrar en los supermercados; muy raros han de ser nuestros gustos para no encontrar esa verdura que necesitamos en un mercadillo como el que hemos visitado esta mañana en Calle Cervantes.
Además, ecológico
Y a todo esto hay que añadirle un plus garantizado por los promotores del mercadillo, Guadalhorce Ecológico, y ese plus es la confianza de que los métodos que se han seguido para la producción de todos los alimentos que se ofertan son completamente ecológicos y respetuosos desde el punto de vista medioambiental... ¿En qué se traduce esto? Pues a nosotros nos encanta resumirlo en una de esas frases que solemos escuchar cuando alguien degusta por primera vez una de esas manzanas o una naranja de las que allí se venden: “esto sabe como cuando yo era pequeño”. Poco más se puede añadir a la descripción.
Fruta con sabor a fruta
A raíz del buen artículo de J. Marcos Castro sobre agricultura ecológica publicado aquí en nuestra web el pasado 23 de junio, hemos recibido más de un correo en el que se nos preguntaba dónde conseguir estas frutas y verduras producidas mediante criterios ecológicos. Para nosotros, una buena referencia en este sentido son las actividades de Guadalhorce Ecológico.
La frase de que “la fruta ya no sabe a nada” o que la “verdura de antes era mejor” y sus posibles variantes ha sido como un “minimo común denominador” de aquellos que estudiábamos en el colegio en muchos de los emails que hemos recibido tras el artículo de J. Marcos Castro.
En este sentido, sí es verdad que la agricultura ecológica se erige como una alternativa a esa perdida de sabor en muchos productos que viene dada por la agricultura más industrial; aunque no buscáramos importantes motivaciones de salud, de ecosostenibilidad o de una cierta responsabilidad social de las empresas agrícolas -motivaciones que son muy de tener en cuenta a la hora de llenar nuestra cesta- bastarían las diferencias simplemente organolépticas de la producción ecológica para optar por su consumo frente a otras variedades y modos de producción más masivos.
En próximos artículos nos ocuparemos tanto de los productos como de los productores ecológicos de nuestra provincia, pero para que podáis daros un paseo de fin de semana hasta alguno de esos bonitos pueblos de la cuenca del Guadalhorce y volváis con el maletero lleno de fruta que sepa a fruta y verdura con el sabor de las de antes, os remitimos al calendario de mercadillos que mantiene Guadalhorce Ecológico todo el año. Para conocer más a Guadalhorce Ecológico, entrad en http://www.guadalhorceecologico.es
Venga, tirad río arriba por verdura y fruta, que a la playa podéis ir otro día; hay mucho verano por delante.


